Vicién en una mañana de viento

Aparecido en el Diario del AltoAragón
Por Julio ALVIRA BANZO

En la carretera que va de Huesca a Grañén por Sangarrén (A-1212) hay un desvío un poco antes de esta última localidad que nos llevará hasta nuestro destino de hoy. Vicién es una población con sus viviendas en torno a una plaza de grandes dimensiones, donde se encuentra la iglesia parroquial, dedicada a San Miguel. Las casas más antiguas aparecen construidas con materiales típicos de la arquitectura tradicional de la zona: sillar, tapial y adobe. Casi todas han sido actualizadas.
Un vecino está en la plaza y mira al visitante esperando alguna pregunta. Tras el saludo de rigor, comentamos la pena del viento. El día está soleado y la temperatura sería muy agradable si no fuera por el fuerte cierzo que sopla y reduce la sensación térmica varios grados. Le pregunto por el pozo y me acompaña hasta el extremo del pueblo, desde donde se ve el camino que lleva al pozo. En el pie del mismo cerro hay refugios de la última guerra civil, según me explica este vecino.
El pozo está restaurado y ofrece su mejor imagen. Es obra de grandes dimensiones, realizada en sillería, de planta circular y cubierta por bóveda. Parece dispuesto para entrar en servicio en el primer momento que sea necesario guardar agua helada en su interior. Pedro Ayuso, en su libro "Pozos de nieve y hielo en el Alto Aragón" (2007), explica como se conseguía el hielo para guardar en el pozo. "Una acequia cercana a la entrada inferior del pozo –explica- proporcionaba el agua necesaria para la fabricación del hielo. El agua era desviada a través de una gárgola construida con bloques de arenisca y caía directamente a las balsas de congelación que se encontraban más de dos metros por debajo. Estas balsas, cuando perdieron su antiguo uso, se utilizaron como huertos, aprovechando la facilidad de riego que proporcionaban las instalaciones ya construidas". Este vecino me comenta que el canalillo en cuestión también sirvió para llenar toneles de agua de una casa del pueblo.
Ya que estamos con el agua me explica que por el camino junto al que estamos se conservan el pozo y el lavadero. El pozo está cerrado por una obra que solamente permite el acceso a través de una pequeña puerta cerrada con candado. Desde aquí se elevaría el agua al abrevadero y al lavadero. De pequeñas dimensiones, la forma de las piedras me recuerda a la que se conservan en Huesca que formaban parte del lavadero de San Julián, aunque de un tamaño más pequeño.
La parroquia, según indican los hermanos Naval en el "Inventario del Patrimonio Artístico de España" (1980), es obra del XVII. La torre "debe ser de fines del XIX", añaden. Cerca de la iglesia hay un edificio con la fecha 1794 sobre la puerta. Por las ventanas enrejadas se ve su interior. Es un edificio de planta rectangular y dos alturas. La superior descansa sobre unos arcos rebajados. Una vecina me dice que ella siempre lo ha conocido como "el castillo" y que perteneció a la Duquesa de Villahermosa.
Pedro Blecua en la descripción del partido de Huesca que hizo en 1792, escribe que en Vicién había "cárcel pública en el que antiguamente era castillo y hoy sirve de graneros para custodia de los frutos dominicales".
Antes, en 1348, un documento del rey Pedro IV de Aragón menciona "el lugar y castillo de Vicién". Lo recoge Antonio Ubieto en su libro "Historia de Aragón. Los pueblos y los despoblados" (1986). Adolfo Castán, en su coleccionable "Lugares del Alto Aragón" que actualmente edita DIARIO DEL ALTOARAGÓN, sitúa sus restos "en un escaso alto al sureste del casco urbano; allí perdura un paño que mira a oriente con mínimos sillares musulmanes atizonados en la base". La foto que acompaña este texto corresponde a ese paño.
Esta localidad forma parte del sistema de Riegos del Alto Aragón. Pero el riego no es nuevo aquí. Cuando se constituyó la CHE en 1926, actualizó sus estatutos su comunidad de regantes. Pertenece a esta organización "una acequia principal que parte del barranco de Valdaura, en término de Cuarte, y conduce el agua por el término municipal de Huesca hasta Vicién. Al llegar aquí se bifurca en tres acequias generales que discurren, respectivamente por las partidas de Castillón, Ontinales y los Huertos, y luego se ramifica en seis brazales". Fueron aprobados en Junta General el 22 enero 1928.
Al fondo, coronando una loma, destaca la silueta de la ermita de San Gregorio. Según los hermanos Naval es obra del siglo XVII, "rehecha en 1957". Volvemos al coche, que el viento no amaina.
Share this article :
 

Publicar un comentario en la entrada

 
Support : Creating Website | Johny Template | Mas Template
Copyright © 2011. El blog de Vicién - Bizién - All Rights Reserved
Template Created by Creating Website Published by Mas Template
Proudly powered by Blogger